Residencias Fundación Andreani

Descripción del proyecto:

CATÉTER MICROCICLÓNICO

El proyecto que quiero realizar en la Residencia se entronca con un tema que vengo trabajando desde hace tiempo y es la importancia del Contrabando en la formación de la mentalidad argentina. Al tratar este tema prescindo de cualquier condena moralista, incluso a futuro; es posible que el Contrabando haya conseguido para los argentinos cosas que en principio no nos estaban destinadas. Y haya formateado nuestro aparato cognitivo para sacar los mejor de un Mundo que no se interesa por nosotros tal como nos vemos.
Me es importante recalcar que el Contrabandista vive dentro del secreto incluso cuando triunfa. Si gana una batalla, no hace un desfile. No condecora a la luz del día quien lo ha librado de un enemigo peligroso. No sabe si decorar su casa o poner el cuadro que le gusta en una caja fuerte y mantener las paredes de su hábitat agrietadas para aplacar a los inspectores del poder espectral de turno. El Contrabandista deja que la Historia la escriban otros; que la suya se conozca en detalle podría ser su fin. Es posible que entre nosotros sólo los perdedores estén habilitados para escribir la historia. Es por eso que intentar el relevamiento algo parecido a una Historia Argentina Total o una Economía Total Argentina me parezca (al menos de momento) una tarea más para el Arte (con su capacidad de transformar contradicciones en combustible) que para Ciencias presionadas por la definición de un objeto de estudio.
Para denominar de algún modo mis investigaciones sobre la historia argentina (y no ofender a especialistas por los que siento mucho respeto) acuñé hacia 2003 el término Argentinística (Ciencia del Destino Argentino) y dentro de ella la Contrabandística (establecida hacia el 2017) correspondería a un Estudio de las Mentalidades.
En obras anteriores me ocupé del Contrabandista como un punto situado en la Ciudad de Buenos Aires en tanto administrador de un flujo adventicio (“parasitario”) de circulaciones mundiales de poder-capital. Y me concentré mayormente en sus relaciones con su exterior (lo exterior de la Argentina).
Me parece que ha llegado la obra de ocuparse un poco del interior de esas relaciones contrabandísticas (siempre altamente informales) ¡y más ahora con las fronteras entre países cerradas!
Con su trabajo de “interferencia” el contrabandista extrae (capital, modas, ideas, etc) para redistribuirlos en un territorio extendido y creciente, el Hinterland argentino. Recordemos que la definición de Hinterland (literalmente “tierra trasera”) es “zona de influencia terrestre de un puerto”. Y para bien o mal no creo haya dudas que históricamente la capilaridad psicopolítica nacional se organiza con la punta del compás clavada en el Puerto de Buenos Aires (y su Aduana).
De ahí que mi intención con la obra que quiero realizar en la Residencia es tratar al Contrabandista como línea de contacto ente lo Universal y lo Local.
Antes me ocupé del molinete; ahora me ocupo de un modelo que según se lo mire luce como muralla o también como la pared de un dique regulando un caudal que fluye sobre esa mesa de billar. Confesiones de una piel societaria; Lo epitelial en la economía argentina.
Suelo sospechar que cuando trabajo en solitario me desentiendo de la recepción de mi obra y el que sufre es el público (acusaciones de “hermetismo”).
Mi idea al trabajar en la Residencia es atender a las posibilidades de colaboración imaginadora o técnica o (con otros artistas, con científicos sociales) para llegar a una pieza autoportante seguramente en video.
En esta instancia el público es más importante de lo habitual y mi objetivo es que se le haga visualmente accesible y transmisible este conglomerado de ideas entendiéndose él con ellas sin tener que solicitar a su autor una entrevista o manual de instrucciones.
Este video debiera proyectarse en una o más pantallas dependiendo de los resultados del trabajo gráfico previo y de las necesidades a la hora de enfrentar al público.
Es mi intención combinar en esta pieza texto, dibujo manual y digital, la animación 2D y 3D (usando 3D Max o programas equivalentes posteriores) y si es requerido secciones filmadas, sin descartar eventualmente el mapping sobre una superficie adecuada. La pieza contempla además un sonido específico música, voces, sonido ambiente.
Como dije aquí se trata de “hacer óptico lo háptico” de trazar un modelo comunicable, contorno vivo de las de las superficies psíquicas y económicas del intercambio.

LUX LINDNER, 2020.
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